Como un espejo de dos caras se presenta muchas veces la realidad, sin importar cuál lado consultemos, nuestro reflejo no cambiará. Así de metafórica resulta Cartas de amor a Stalin, al representar un cuadro de la atormentada vida del dramaturgo soviético Mijaíl Bulgákov y desde ese punto distante acercarnos a un contexto propio, bajo la dirección de Abel González Melo, quien tomó este texto de Juan Mayorga, con el sello de las compañías Argos Teatro y el Túnel, para darle un nuevo sentido.
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