Alfredo Sanzol es un gran autor de comedia. A cada entrega nos seduce por la frescura de su humor, la humanidad de sus personajes y la sabiduría de su arquitectura escénica, y nos sorprende con un nuevo reto. Tras dos joyas como La calma mágica (2014) y La respiración (2016), que abordaban la muerte de su padre y su propia ruptura amorosa, Sanzol ha querido viajar en el tiempo hasta el Siglo de Oro. La ternura, recién estrenada en La Abadía, no es una parodia “de época” o de género como La venganza de don Mendo, sino una función isabelina en fondo y forma, un poco a la manera del juego molieresco de David Hirson en La bête (1991), que Belbel montó hará cinco años en el TNC catalán.
Últimas noticias
El coreógrafo Mateo Feijóo regresa a Galicia con ‘Mamaíta, no soy mala’
El festival Zona Alternativa de la Sala Nasa acoge hoy la representación de Mamaíta no soy mala, último capítulo de la trilogía sobre la mujer del orensano Mateo Feijóo, coreógrafo, filólogo y...
En defensa de una licenciatura en humanidades
En los últimos diez años varias de nuestras universidades, entre ellas la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad Carlos III, la Pablo de Olavide, la Universitat Autònoma de Barcelona y la...
Neutralidad o compromiso
Frente a la actual ola de «neutralidad» ante la realidad, el teatro debe replantearse su funcionalidad, renovarse filosóficamente y recuperar su carácter reivindicativo, en suma, apostar por el...


