Nepantla es un vocablo maya que significa estar en vilo o alerta o en suspense, y que Luis Villoro invocaba para designar el lugar de un pensamiento consciente de su papel social. Desde que formara parte del Grupo Hiperion (1948-1952), que agrupaba en México a jóvenes discípulos de José Gaos, Villoro tenía claro que un pensador responsable no podía hacer abstracción de su tiempo y espacio, pero tampoco perderse en particularismos casticistas. Él, nacido en Barcelona y de padres mexicanos, se sentía mexicano y también heredero de una Europa ilustrada que conocía como pocos. Uno de sus primeros libros, Los grandes momentos del indigenismo en México (1950), refleja bien esta tensión entre sus dos mundos.
Últimas noticias
La gotera, de Ascen Caballero
La gotera, teatro para crear conciencia social sobre la crisis de refugiados. Una obra que pone en tela de juicio los valores sociopolíticos que sostienen la Europa actual, y que a nadie dejará...
El proyecto OLEI, formado por tres compañías relacionadas con el teatro salmantino, viaja a Moscú
OLEI, Obstinados Luchando por Eliminar la Indiferencia, proyecto formado por Rebufo Teatro, Edulogic Producciones y Disfruta Producciones, lleva su primer proyecto, lejos, muy lejos… Nada menos que...
El montaje de Abel González Melo de «Cartas de amor a Stalin», de Juan Mayorga
Concluyó el pasado fin de semana la temporada de Cartas de amor a Stalin, una coproducción de la Compañía Teatral El Túnel y el grupo Argos Teatro. Últimas noticias


