La vida es sueño puede ser un espectáculo muy gratificante, como lo han demostrado otras puestas en escena que aprovecharon al máximo los elementos que enriquecen el ambiente de la historia principal; buenas historias cruzadas con estupendos personajes e incluso notables encuentros de capa y espada. En esta ocasión se optó por una implacable reducción a cuatro personajes, con su consiguiente limitación en forma y contenido.
El coautor de esta adaptación y director es un admirable hombre de teatro: Carles Alfaro, de quien recuerdo varias obras maestras como El lindo Don Diego, de Moreto para la CNTC; ¡Atchuusss!, sobre textos de Chejov; Tío Vania, de Chejov, en dos versiones distantes varios años, la última mejor que la primera; El arte de la comedia, de Eduardo de Filippo; El portero, de Harold Pinter, entre otras. Esta vez optó por un estatismo operístico tirando al siglo XVIII, de excesiva inmovilidad, potenciando lo peor del texto original: un sinfín de palabras con regocijo repetitivo y pasión por un antiteatro muy calderoniano: no sólo todo se cuenta más de una vez, sino que las escenas principales llegan advertidas con lujo de detalles.
Últimas noticias
El Baile de Pepe Viyuela llega al teatro de Utrera
La actividad de calidad continúa en el teatro municipal Enrique de la Cuadra de Utrera, un recinto que en la jornada del viernes 17 de octubre acoge una nueva e intersante cita. En este caso se...
Vicente Fuentes presenta en Almagro su traducción de «Texto en acción»
El traductor y editor Vicente Fuentes ha presentado hoy, en el Corral de Comedias de Almagro, su traducción de «Texto en acción», la obra de la investigadora teatral inglesa Cicely Berry.Últimas...
Álvaro Tato: «El nuestro es un teatro de guerrilla, con muy pocos elementos intentamos hacer lo máximo»
Olmedo se viste de gala por segunda noche para continuar con la fiesta del teatro. Hoy es el turno de Ron Lalá y su particular versión de ‘Don Quijote de la Mancha’. A partir de las 23:00 horas, la...


